Natalia Vicent Conca, Responsable Residencia Fin de Semana de Atades 
(www.atades.com)

Lo que más destacaría del sistema de evaluación de competencias que se ha desarrollado entre todas las entidades, ha sido por un lado, el enriquecimiento que supone conocer otras organizaciones y, por otro lado, la nueva perspectiva que el sistema de competencias supone para los trabajadores de personas con discapacidad intelectual. Me ha servido para distinguir entre aquellas competencias que son las tareas o actividades propias del puesto de trabajo, competencias umbral, de aquellas competencias que tienen que ver con el comportamiento o actitudes que se tienen a la hora de desempeñarlo.

 

Éstas últimas son las competencias diferenciadoras, las que deben ser reconocidas convenientemente. De modo que no sólo se ve dignificado nuestro trabajo sino que también se consigue el mayor objetivo de nuestra organización: conseguir que la sociedad, de la que todos forman parte por muy diferentes que seamos, permita a las personas con discapacidad lograr mayor autonomía e independencia.